Suicidio… ¿Vale la Pena Vivir?
- by Arcangel

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud son más las personas que mueren anualmente en el mundo por suicidio que las que que mueren por conflictos bélicos, es una de las tres principales causas de mortalidad en el mundo entre personas de 15 a 34 años de edad.
UN REY
Hace algún tiempo en una cruda batalla, con espadas ensangrentadas resonando en una antigua tierra, heridos graves, armas y escudos regados por todo el lugar; el ejercito que otras veces había vencido a otros pueblos estaba siendo derrotado. Los soldados, al darse cuenta de la derrota que se aproximaba se llenaron de temor y comenzaron a retroceder… se escuchaba sonar el cuerno, dando la señal de retirada.
El ejercito enemigo iba tras ellos a toda velocidad, logrando alcanzar y asesinar a los tres hijos del rey. No había salida, las bajas aumentaban… de pronto, los flecheros logran aproximarse al rey del hasta entonces poderoso ejercito y a su escudero, el rey entra en pánico, no sabe qué hacer; dirige su mirada hacia todos lados y se da cuenta que está solo, sin escapatoria y en peligro… solo piensa en una salida… se vuelve a su escudero y le dice:
-Saca tu espada y traspásame con ella para que yo no sea torturado y asesinado por mis enemigos.
El escudero no puede creer lo que oye, no puede creer el temor y desesperación que ve en el rey, se llena de temor y no se atreve a conceder la última petición de su rey.
Al ver el rey que su escudero no actuaba y sus enemigos se acercaban, sacó su imponente espada y se lanzó sobre ella muriendo, y así escapar de lo que más temia. El temor aumentó en el escudero que al ver muerto al rey Saúl tomó también su espada y lanzandose sobre ella… murió. (1Samuel 31:1-7)
UN HOMBRE COMÚN
Él acababa de traicionar a su amigo, a la persona que más lo habia amado… por unas cuantas monedas estaba entregandoles un inocente a los soldados para que lo trataran como criminal. Al ver que este hombre inocente era condemado a muerte muerte, su conciencia y el diablo no lo dejaban de atormentar día tras día, repitiendole una y otra vez: ¡Culpable! ¡Traidor! ¡No tienes perdón! ¡Irás al infierno!… Se dió cuenta de su error cuando no era demasiado tarde, pero tomó la peor elección… Se rindió a la culpabilidad, depresión y remordimiento; no soportaba más las voces que lo acusaban, lo condenaban y lo llenaban de temor. Judas, en su intento de terminar con todo eso, esogió una salida, tomó una cuerda y fue a colgarse de un árbol.
El suicidio es real y un problema serio en nuestras vidas. Muchos(as) de los que se suicidan, en realidad no quieren morir, solo buscan un escape a una situación que les parece insoportable, como les sucedió a Júdas (un hombre común) y al rey Saúl (gran guerrero y lo que podríamos llamar rico y famoso).
De igual manera los jóvenes y los no tan jóvenes de la actualidad, independientemente del estado social al que pertenezcan se encuentran sumergidos en este tipo de situaciones insoportables, al enfrentarse al divorcio de sus padres, al no saber qué hacer con sus vidas, al ser abusado por alguien, al terminar la relación con su novio(a), al fracasar en el colegio, al consumir drogas, al sentirse solo y sin importancia, etc. Estas y otras situaciones los hacen optar por la aparentemente la mejor y única salida “el suicidio”.
Es sorprendente como los cristianos nos escudamos en la espiritualidad para evitar actuar. Les preguntaba a algunos jóvenes acerca de la manera en que debemos reaccionar los cristianos ante un intento suicida de un amigo cercano… la mayoría me respondia: “Orar y esperar a que Dios le ayude”. Claro, Dios escuchará la oración, pero no hará que magicamente Toñito sienta deseos de vivir, Dios nos mandó a ser luz, a testificar de Él, a dar las buenas nuevas a los que están cautivos en su desesperación, tristeza y soledad; así sea que tengamos que amordazarlos, invitarlos a una cena, llamar a la policia, decirselo a sus padres, etc. para evitar que se suicide y nos escuche… debemos orar y actuar.
Por otro lado, aún los cristianos hemos pensado o pensaremos alguna vez en el suicidio, pues el ser cristianos no nos hace invulnerables a sentirnos solos, fuera de control o deprimidos. Pero no debemos olvidar que hay muchas razones por las cuáles vivir, entre ellas está el gran propósito que Dios tiene para nuestras vidas, la familia, los amigos, las emociones que da la vida, etc. Dios sabe cómo nos sentimos porque fué humano y sintió las mismas emociones que nosotros sentimos, no es pecado sentirse deprimido o incapaz, todos nos hemos sentido tristes, frustrados y sin valor… no te calles, habla con alguien (Dios, tu familia, tu Pastor, un amigo, un consejero), pon tus problemas a Cristo y sal de la rutina.
No cometamos el mismo error que Saúl y Judás, Dios siempre tiene más de una forma de resolver las cosas. Y si le crees, le obedeces y te acercas a Él lo comprobarás. Vale la pena vivir porque vida solo hay una, porque lo que es en la vida no será nunca más, porque lo que tienes en la vida no lo tendrás de nuevo jamás, porque después de vivir la vida está la eternidad.
RECUERDA:
Cuando nos sentimos solos, sin salida o deprimidos, DIOS PUEDE AYUDARNOS Y DARNOS FUERZAS. -Salmos 23:4-6
Como cristianos tenemos la RESPONSABILIDAD DE AYUDAR A LOS DEMÁS A SUPERAR SUS PROBLEMAS. -Gálatas 6:2
JESUS ENTIENDE como nos sentimos porque YA PASÓ POR LO MISMO. -Hebreos 4:15,16
Enfrentarse a la vida es valentía, huir de la vida es cobardía.