Es que no me gusta andar con todos…

 - by Carlos González

Bueno, no. Si, la verdad es que sí me gusta andar “en bola”, como decimos en México a andar acompañados, a caminar juntos, a ir a un lugar en grupo, a andar en banda, a rifársela chido con los ñeros. A andar con cuates, amigos, paisas, panas, compas, hermanos… andar en bola ¿si fuí claro?

No es lo mismo andar en bola que andar juntos, la unidad no es lo mismo que compartir espacio, pero se confunde. Tener unidad, se dice, cuando se junta a toda la congregación a orar en un mismo cuarto o en el sagrario del templo, o en un salón o donde nos reunamos. Si además todos gritamos, cantamos, lloramos y danzamos juntos decimos que “el Espíritu se movió en unidad”, pero qué creen: aquí viene el hermanito don Carlos a descomponer el cuadro. Eso no es unidad, es andar en bola.

Igual es cuando en nuestro país se hace una “marcha de Gloria” o “marcha de unidad” o “día de la libertad religiosa” o “día de la megacampañasuperrequeterecontra-evangelísticadelnuevomilenio-ylanaciónenteraadoraaCristotodos-
juntoscodoacodo-palmaapalma-golpeagolpe-versoaverso” o como le llamemos. Eso también es andar en bola, sólo que es una bolota, grandota y medio religiosota, pero bola al fín.

Andar en unidad es más que eso. Es tener fines comunes, andar organizados, con un interés firme y armónico. Es decir, que si vamos a un lugar juntos es porque nos interesa ir acompañados uno del otro, al mismo sitio, a la misma hora, por el mismo propósito. Si no, entonces sólo coincidimos.

¿Han visto a las bandas, pandillas, palomillas, maras, cholos, y demás especímenes que decimos que amamos pero dejamos solos en las calles y que si por equivocación o invitación llegan a ir a nuestra iglesia, templo, congregación o grupo los dejamos atrás, aislados, solos, alienados o despojados de compañía? Esos tienen unidad. Se defienden unos a otros, son familia, se confían sus secretos y son capaces de matar o morir por cumplir sus normas y defender la integridad de la banda, pandilla… etc. No es que sea bueno su propósito, pero creo que esta claro el ejemplo.

Cuando Jesús, ese pandillero del siglo I organizó su banda, lo hizo con la pura intención de deshacer el sistema. De todo les habló a esos 140, 70, 12 tipos y adheridas, que no se contaban por ser mujeres, pero que andaban con él también. Los enseñó de todo, pero lo más importante fue la unidad.

Su última oración por ellos fue:

La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Jn 17:22 (RVR)

¿Entonces dónde tronó, se acabó, frenó, desconchinfló, chafeó, felpó, desgüanzó, deshizo o finalizó el asunto ese de la unidad? Puede ser que desde los primeros años, cuando los Judíos conversos obligaban a los Cristianos Helénicos a circuncidarse, cuando los obligaban a dejar de bailar o comer cerdo, marrano, chancho, puerco o en sí hacer cualquier cosa que sus “buenas costumbres” no les dictaran. Puede ser que algunos jóvenes Gnóstatas recién convertidos quiseran “compartir” sus emocionantes teorías acerca de la impureza de la carne y del por qué Cristo no se encarnó, o alguna señora ex sacerdotiza de Atenéa fuera por allí derribando pastorados, obispados o ancianatos… no lo se, pero de lo que estoy seguro es que nunca cuajó, se coció, afirmo, acentó, levantó o se estableció la idea de ser uno, por una sola cosa: no queremos tener nada en común unos con otros, nos gusta ser los primeros, ser los más fuertes, los que encabezamos la lista. Aun si se trata de ser humildes, siempre queremos ser más humildes que otros… caray.

Entonces, los cristianos dejamos de ir juntos para ir en bola y asi ha sido hasta la fecha. No porque Dios no quiera, no porque la oración de nuestro Señor, Amado, Redentor, Buen Pastor o Dios encarnado no halla sido eficaz, si no porque siempre andamos estorbando con nuestra necedad.

- Es el diablo hermano. – Me dirá, y yo le contestaré: – El diablo de persona que somos a veces, porque agarramos al chamucho o como le llamen en su pueblo para cargarle nuestras deficiencias y defectos… ¿es tan dificil ser uno? ¿De verdad es tan complicado?

Agustín (el SAN de la ICA) no quiso pelearse con Roma, Lutero sí se peleó con Roma, pero también con Calvino. Carey evangelizo de un modo y Wesley de otro. Williams creyó en el Espíritu de un modo y Fox Parham de otro. Osea, todos andamos en bola, siempre, pero no juntos.

Todo esto para dar gracias a Daniel Calisaya (a Dios, Jehová, Adonay, Elohim, primeramente) por haber considerado mi blog, el de mi esposa y este mismo para el nuevo blog conjunto, comunitario, grupal, blogosfericocristianoide que acaba de inaugurar. En blog.webmastercristiano.com ha reunido los Feeds de muchos blogs más de autores cristianos para que andemos en unidad. Asi sólo hay que usar un feed, uno solo para leer todos los blogs cristianos que estén allí reunidos.
A esto le llamó Planeta de Blogs Cristianos.

Yo estoy feliz, porque esto da oportunidad a que convivamos, departamos, comentemos, dialoguemos, aprendamos y estrujemos unos a otros juntos, todos, y asi crezcamos en humildad, sin protagonismos, con amor y hermandad, teniendo a todos los demás como mayores y poniéndonos en servidumbre, pero también reconociendo nuestro valor único y talentos especiales. Es decir, para estar todos y andar todos, juntos.

Ahora, depende de nosotros que esto no termine en andar en bola. Si asi es ya veremos cómo son las cosas… pero hoy estoy feliz, porque puedo ver los nombres de todos esos blogs que tengo en varios feeds, pero ahora juntos.

Por favor: Di no a la bola, di sí a andar juntos.

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