Amor por la mujer
- by Carlos González
Tengo muchos temas pendientes y poco tiempo para charlar de ello, pero en corto, se me hizo necesario sentar postura acerca de un tema tan complicado como eterno y hermoso: la mujer.
Esta tarde leí, dado que me llamó la atención el título, un post en el blog de lumbrera un post acerca de la sujeción -sumisión, como ella cita- de la mujer. Un tema que antes defendía a capa y espada y que por diversas situaciones he tenido que mudar en mis pensamientos y convicciones. Breve como el tiempo me obliga, quiero decir que estoy firmemente convencido que los cristianos amamos la interpretación más que la verdad. Si, así de terrible como se lee.
Si hace miles de años se nos enseñó que, por mandamiento, debíamos golpear a los niños cual esclavos para librar su alma del infierno, entonces entendemos que hoy debemos de hacer lo mismo. Se nos olvida que en ese entonces no existían autos, TV, radio, internet, faldas, pantalones, peinados de salón, joyas de maquila, maquillaje de temporada, tatuajes pintados, publicidad y culturas globales. Se nos olvida que las culturas que fueron inspiradas a escribir la Biblia eran ignorantes de la existencia del Pulque, Tequila o Ron y que por eso la Biblia nos transmite principios eternos de aplicación universal y la ley era sólo la base de esos principios aplicada a un tiempo y una región estrictamente señalada.
Los cristianos de hoy en día nos apegamos celosamente a los puntos de vista de heroes de la fe que golpeaban a sus esposas y eso se consideraba normal. ¿Hasta dónde hemos de llegar para defender la idea de que la mujer virtuosa de Proverbios 31 era lo que hoy debe ser toda mujer?
Si somos fieles a los principios de la palabra entenderemos que esa mujer jamás consultó a su esposo y que vivió un liderasgo único, pues hasta vendía tierras sin tener intermediarios masculinos y su esposo respetó cada desición de esa mujer aun sin pedirle cuentas.
Se nos olvida que el error de Eva no fue consultar a Adán y el de Adán fue confiar en Eva más que en Dios. Se nos olvida que ellos cayeron juntos, porque estaban juntos delante de Dios y que el propósito de Dios es que estemos hoy delante de Él como antes estábamos delante de Él.
No acuso a nadie, pero en estos días que me he visto “forzado” a estar separado de mis blogs me he dado cuenta de varias cosas en la Blogosfera Cristiana; se que hablar de ello me va a acarrear recahazo “santo” de hermanos que “sí son fieles a Dios, no como yo que se nota que amo al mundo”.
Tengo pendiente un tema acerca de los Trolls, tengo otro acerca del fracaso de la Web 2.0 cristiana y otro acerca de la falta de creatividad, pero voy orando y pensando lo que escribiré, porque no quiero parecer un “bloguero de izquierda” anárquico y fantoche.
Viva la mujer, a quien Cristo salva y sana porque la ama.