James Dobson, Harry Potter y las diferencias
- by Carlos González
Según acabo de leer en Cristianos.com, se había publicado por error hace unos días la afirmación de que James Dobson estaba a favor de Harry Potter. Hoy se ha aclarado que en definitiva no es así. Excelente.
Para mi, que me considero lector asiduo de esta serie y uno de los que consideran que podemos sacar algo bueno de ella, esta afirmación, lejos de hacerme quitar los ojos de los libros y conjeturas de Dobson (o de Rowling), me hace apreciarlo más. No soy fan de Dobson, ni de ningún ministro, pero de todos aprendo algo.
Dobson afirmó:”Lo que pienso de Harry Potter”.
A través de la nota, Dobson quiere que “todos los amigos de Enfoque a la familia conozcan sobre un error que lo involucra y que salió publicado el 21 de julio, en una página del Washington Post”.
El artículo al que Dobson se refiere fue escrito por Jacqueline L. Salmon y trata sobre el punto de vista de los cristianos con respecto a los libros y películas de Harry Potter. En su nota, la periodista menciona que muchos líderes religiosos han manifestado que los libros del niño mago encierran un mensaje moral y que incluso algunos de ellos encuentran símbolos cristianos en ellos. Y seguidamente a esta anotación, Salmon escribe: “James Dobson, cristiano y especialista en cuidado de niños ha elogiado los libros de Harry Potter”.
Dobson no sólo afirma que está en contra de las mentiras de los diarios, si no en contra de Potter. Debo decir que en esta ocasión, no estoy de acuerdo con Dobson. Me mantengo en mi perspectiva. Pero aunque crea que otros estén equivocados considero sumamente valioso que una persona defienda su postura de esta forma. James Dobson me parece uno de los autores más adecuados para la lectura educacional cristiana. Sin embargo, su pensamiento tradicional, en muchas maneras, es idéntico al de la iglesia carismática renovada, que es donde conocí el Evangelio y crecí, que aunque firme y práctico, se mantiene lejos de la modernidad y de la cultura pop.
El punto es que debemos enfocarnos en la Palabra más allá de de nuestros gustos. Actualmente, la cultura es parte integral de la persona dentro de la iglesia, como siempre lo ha sido, sólo que ahora es relevante. Es hasta ahora que se torna importante, puesto que antes, ser cristiano era (y para muchos aun lo es) más un modo de comportarnos que una seguridad de vida y arrepentimiento de pecados.
La Biblia es clara. Los que oimos de formas distintas somos nosotros y por eso es tan dificil asentar quien tiene la razón. Sin embargo, hay puntos neurálgicos y centrales indiscutibles. Amar a Dios más que a nada ni a nadie. Amar al prójimo tanto como a nosotros. Guardarnos de hacer lo malo, evitando el pecado. De allí en adelante, las cosas se ponen complicadas. Muchos cristianos consideran idolatría el uso de ropa y artículos con “pecesitos” y las siglas WWJD, otros lo usan sin problema y viven aun de ese mercado. Unos en contra o a favor de los tele evangelistas, las campañas en estadios, los cantantes pop cristianos y los diezmos. Otros consideran la ireverencia como un modo de prédica y otros más como una vergüenza para la iglesia. Unos enseñan que la mujer debe callar y estar en casa, con vestido, mientras otros creen que la mujer puede pastorear, enseñar y usar pantalones. Unos creen que leer Harry Potter es igual que jugar a la Ouija y otros piensan que leerlo es como ver Star Treak. ¿Qué es lo importante entonces?
Por nuestras diferencias tan destacadas, es que el mundo entero nos percibe como sectas con pensamientos controladores, sin orden y no como un movimiento de libertadores con la razón de nuestro lado.
Si pensáramos más en estar de acuerdo que estar en contra, tendríamos la unidad de nuestro lado y en eso conocerían que somos discípulos de Cristo: en que nos amamos los unos a los otros como Dios nos ha amado.