Éxito y prosperidad en la iglesia: ¿Materialismo?

 - by Carlos González

Dirty Sexy Money by BillyWarholSeparándome un poco de las ya clásicas imágenes de telepredicadores anillados y enjoyados pidiendo tocar el monitor (touch the screen!) o haciendo saltar en risas a los que buscan suplir sus necesidades básicas de salud y provisión económica, quiero hacer una pregunta, y me gustaría leer sus respuestas en los comentarios: ¿El éxito laboral y la prosperidad económica son una señal que que Dios nos ha tocado, está con nosotros o respalda nuestra vida? Una más si se me permite: ¿Es la falta de dinero o de un modo de vida sin riesgos económicos un símbolo de mediocridad? (No pecado o separación de Dios, si no de mediocridad?


Dios nos dejó una herencia. Una sola: la salvación. El método para llegar a ella: La muerte de Jesús.

Cristo nos dejó claro que todo lo que sucede en este mundo, a pesar de ser necesario y disfrutable, es sólo algo pasajero y no debe ser nuestra preocupación fundamental.

Sin embargo existen dos tendencias de pensamiento. La primera, muy antigua, proviene de los tiempos en que la iglesia se hallaba presa dentro de los dogmas católicos que enseñaban que la pobreza nos hacía llegar a Dios. Versículos bíblicos mal entendidos, dedicados a enseñarnos acerca de la moderación, la discreción, la humildad y el interés por el prójimo, fueron usados para enseñar que la pobreza es la voluntad de Dios para el que le sirve y busca su salvación. Esto era un medio de represión y de control para mantener a una casta religiosa libre de la competencia de otros que podrían obtener poder y bienes. Los nobles, comerciantes y principalmente líderes religiosos mantenían control en base a lo que anunciaban como “la voz de Dios”, haciendo mala fama a Dios mismo en el camino y creando una idea tonta que permanece hasta ahora: que los pobres van al cielo sólo por no tener dinero.

La otra idea parece ser más reciente: Si somos hijos del rey, debemos vivir como príncipes. Esta deducción entendida del modo humano y paralelo a la cultura consumista de aquellas castas gobernantes de antaño, nos hace entender que si Dios es un Rey rico, somos sus herederos de las mismas riquezas. Si bien existen versículos que parecen fundamentar que es su voluntad que poseamos las mismas riquezas de Él, no necesariamente significan eso.

La biblia enseña que Dios nos da vida y paz para este tiempo y el venidero (entendiendo por venidero lo que hemos de ver al morir), pero con claridad, Dios nos pide no preocuparnos por lo que hemos de vivir, así sea escasez o abundancia. Nos pide seguir a Cristo aun si en el proceso no tenemos nada. ¡Nada! Ese nada significa “Dios, voy a esperar lo que quieras darme, porque creo en ti”.

Sin embargo, no se trata de vivir a expensas de lo que Dios nos de. Él mismo nos creó para trabajar tanto en sus negocios como en los nuestros, para lo cual ha prometido abundancia.

El problema es ¿qué hacemos con esa abundancia cuando la tenemos?

Hace años, este sitio fue formado gracias a la desinteresada colaboración de un par de personas, un empresario y un pastor, ambos de Tehuacán, Puebla, que colaboraron para que diéramos un paso más en nuestro trabajo en la web. De ello, ya se cumplieron 7 años.

El problema es cuando se dan obsequios para ganar el apoyo o la amistad de algunos. Sin embargo dar sin interés es la mejor forma de vivir como Cristo. No se debe descartar el hecho que muchas veces, hacer lo que deseamos, o lo que estamos llamados a hacer implica riesgos a veces extremos y sacrificios que muchas veces no son soportables.

Te sirvo sí y sólo si…

Jesús hizo una interesante propuesta a un joven que quería ir a su lado: “sígueme pero antes deja todo lo que tienes en manos de los pobres”. Jesús no estaba pidiendo que diera todo a una fundación de caridad. Estaba diciendo “deja tu dinero ganado con tu esfuerzo, tu negocio seguro, tu sueldo fijo que te permite tener viajes y pagar colegiaturas en escuelas prestigiadas y dáselo a esos que tú llamas “mediocres” y que no se lo han ganado”. La frase “tendrás tesoro en el cielo” implica que estaremos más interesados por lo que Dios puede darnos. Si hemos dejado todo por Cristo, entonces él es nuestro tesoro.

Dios no quiere que dejemos todo de manera tácita y textual, no al menos en todos los casos (pues a veces sí lo pide) pero sí quiere que aprendamos a no depender de ello. Mucha gente está feliz de lo que tiene por que cree que hace lo que Dios quiere y que confía en Él; por tanto creen que sus riquezas son fruto de sus bendiciones. El problema es que se dejan llevar por una vida consumista y vanidosa. No consideran la grandísima posibilidad de que un día necesiten dejar todo lo que tienen y aprendan a vivir sólo con lo fundamental, y por fundamental no hablo de ropa de marca, si no estrictamente con su vida misma.

Dios no nos hace perfectos o santos por ser pobres. Muchas veces la pobreza es consecuencia del pecado y la disolución (como cuando un hombre deja a su familia desprotegida por el alcohol y la infidelidad) pero también es por malas decisiones o problemas eventuales. Así mismo, hay ricos con un gran corazón que consideran su dinero como un bien temporal que es para sostener a otros y existen ricos que consideran sus riquezas como fruto de sus buenas decisiones, provisión de Dios o suerte y consideran que así deben vivir siempre y aquellos que no viven así son mediocres o hasta impíos.

Las épocas del año que acaban de pasar son ideales para reconocer estas clases de personas. Aun existen los pobres que intentan aparentar riqueza y los ricos que viven en pobreza por ser tacaños y a veces hasta malvados.

¿Y entonces?

Si te preguntas ¿dónde estás? y no te sabes responder, quiero proponerte unas preguntas que te darán más certidumbre:

  • ¿Me siento seguro cuando no tengo problemas para pagar todas las cuentas y si pierdo dinero o me cuesta trabajo pagar mis adeudos pierdo mi tranquilidad?
  • ¿Considero mediocres a aquellos que pasan momentos difíciles cuando sacrifican ganancias para levantar una visión, negocio personal o persona conocida, sólo porque viven con dificultades?
  • ¿Qué pasaría si de la noche a la mañana perdiera todo mi capital activo y pasivo, teniendo que depender de vivir al día?
  • ¿Me gusta vivir al día y considero a los que tienen ahorros o una excelente ganancia financiera unos snobs vanidosos y presumidos?
  • ¿Qué harías si ganaras todo el dinero que no tienes o perdieras cada cosa que posees?

Conozco a una persona que hizo promesas para obtener cierta posición de poder. Esas promesas me beneficiarían a mi, directamente y con abundante riqueza. Sólo tenía que apoyarlo, no haciendo nada malo, sólo apoyarlo. Esas promesas no me habían sido dadas a mi directamente, si no a otro amigo que me estaba “ayudando”. Por no desilusionar a ese amigo, jamás le dije que no confiaba en esas promesas. Hoy, esa persona no cumplió sus promesas, tal como yo esperaba, y mi amigo está molesto y desilusionado.

No tengo dinero más que para lo indispensable, estoy pagando muchas deudas con bastante trabajo y como regalo de reyes mi hija recibió una infección estomacal que la dejó sumamente maltrecha. Las cosas nunca salen como las planeamos, pero aun así es indispensable planear, para no caer en la mediocridad. Sin embargo, debemos estar preparados aun para el fracaso y esperar aprender de ello para un día alcanzar la abundancia económica. La pregunta es ¿qué haré ante el fracaso o el éxito?

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