Josmar, el secuestrador aereo cristiano

 - by Carlos González

El día de ayer los mexicanos estuvimos pendientes de un secuestro aéreo del que se tuvo noticia gracias al seguimiento de los medios. El vuelo 576 de Aeroméxico, con 104 pasajeros y ruta Cancún-México fue secuestrado por el cantante evangélico Josmar. Ese Josmar que cantaba “dosis superior“, cantante Boliviano y ahora acusado confeso de secuestro aéreo y terrorismo.

Es imposible juzgar a toda la iglesia evangélica por el comportamiento de una sola persona y sin embargo, así se hace en estos casos. Lamento decir que este es uno de muchos casos en que verdaderamente la religiosidad y fanatismo de un cristiano se vuelve extremo y nocivo, sólo que en este rebasaron los límites y se llegó a consecuencias altísimas.

No todos los cristianos somos así como él, pero si describimos lo que se dice que llevó a este hombre a cometer el secuestro, podremos pensar que claramente se parece a personas que sí conocemos.


Según lo que los medios han hecho público y las declaraciones públicas de Josmar, él “recibió revelación de parte del Espritu Santo” de que ese día 9 de septiembre (9) de 2009 sucedería un temblor como no habría otro y que además, el presidente no debía ir en motocicleta el día 16 de septiembre. Su “revelación” vino “confirmada” por que al girar los números de la fecha 09-09-09 a 180° se puede leer como 666. Dijo que su secuestro era una orden de Dios para que pudiera profetizar y declarar un clamor de oración en favor de México.

Todo esto, desde luego está siendo explotado por televisoras, periódicos, revistas y sitios web porque genera tráfico y audiencia, pero en el proceso toda la iglesia está siendo avergonzada.

El fanático religioso, pastor cristiano, salmista, ministro evangélico, como se le está llamando por todos lados, es una persona desequilibrada como los hay muchos, sólo que en este caso, además se confiesa cristiano evangélico y ministro de Dios.

Lamentablemente sí hay personas desequilibradas que creen que por orar en público, hacer caminatas al rededor de calles y estadios, que por arrancar cruces del cuello de personas, echar fuera demonios que pueden ver por “revelación” y cosas similares, obedecen a Dios. Conozco a una mujer, pastora, que dice abiertamente que la palabra cultura significa “culto a otros dioses e ídolos”. Ella nunca duda en predicar que se debería de destruir tesoros arqueológicos por ser “ídolos” y que teme a serpientes y víboras porque dice que “el diablo las usa”, una vez le miré incluso matando a una viborita de jardín a escobasos mientras declaraba citas bíblicas y oraba en alta voz. Ella misma en su iglesia ha arrancado crucifijos del cuello de personas con necesidades emocionales diciendo que tienen demonios e impone su autoridad “espiritual” a su familia e iglesia.

En la ciudad donde vivo, hace como 8 años, tuvimos el infortunio de conocer a otra pareja que pastoreaba su iglesia bajo términos religiosos en extremo, cosa que realmente estaba causando estragos en su congregación

Regularmente tratar con personas así termina en heridas emocionales profundas porque nadie puede decirle a esa persona que sus acciones son parte de un desequilibro mental, ignorancia o fata de juicio como consecuencia de una religiosidad extrema, cosa que regularmente se conoce como fanatismo. Tal fanatismo lastima, no a la persona que lo presenta, si no a quienes viven a su al rededor y tienen que aceptar su condición como normal.

Si bien la afectación puede ser sólo una molestia que hace a dicha persona risible para los demás, puede ser también que su carisma o influencia de autoridad en un grupo haga que se contagie su comportamiento y puntos de vista a todos los que estén bajo su autoridad, lo que multiplica y extiende los daños.

¿Cómo se le puede decir a esa persona que lo que cree haber recibido en oración no es una revelación de Dios si no una conclusión emocional sin bases reales? ¿Cómo le dices a tu pastor que no tienes un demonio, si no una cosa claramente explicable por vías naturales? Cuando pasé por el instituto bíblico se nos enseñó con claridad y firmeza que el abusar del sentido espiritual o descontextualizarlo de la lectura bíblica provoca fanatismos y heridas, haciendo que se vean demonios donde no los hay y que se obligue a la gente a seguir normas pseudoespirituales basados sólo en puntos de vista desordenados.

En el caso de Josmar, el secuestrador del vuelo 576 de Aeroméxico, él quería dar 7 vueltas al rededor de la ciudad, obviamente por alguna idea espiritualoide, provocado probablemente por una psicosis que conlleva ideas mesiánicas, una manifestación de esquizofrenia o algún trastorno como la bipolaridad. Josmar es conocido por ser un antiguo usuario de drogas y alcohol. Hay quienes dicen que recayó hace poco en su uso. Esto puede justificar el comportamiento de Josmar. Sin embargo, ¿qué hay de muchos pastores, ministros y cantantes cristianos que andan por allí lastimando y juzgando personas libremente y que no sólo dejan personas heridas en el camino si no que además hacen mala fama a la iglesia?

Aunque son pocos, debemos de localizar quienes presentan actitudes mesiánicas, megalómanas o controladoras y evitarlas. Si asistes a una iglesia donde uno de los pastores o líderes manifieste este comportamiento, es recomendable buscar otro centro cristiano dónde dirigirte. No estoy diciendo que se vaya de iglesia a iglesia y se acuse a pastores con mentiras a cambio de ocultar nuestras propias actitudes destructivas, si no que seamos observadores honestos de las actitudes y personalidad de quienes conducen una iglesia o centro cristiano.

Josmar no es el típico cristiano evangélico, no se nos puede juzgar a todos del mismo modo pero debemos tener cuidado con los pocos que son así.

Leave a comment