Soy un hombre feminista
- by Carlos González
El 8 de marzo se celebró, como cada año, el día internacional de la mujer. Muchas mujeres ni siquiera saben que existe una celebración similar: un día para celebrar la equidad, la igualdad, el honor de ser mujer o compartir con mujeres la vida. Es un día para hablar de lo que la mujer ha perdido o nunca ha tenido y de lo que idealmente se busca para ella.
Es un día para levantar un clamor que derroque el maltrato y el abuso histórico y actual del macho hacia la mujer. Día contra la misoginia, día en que los hombres, los verdaderos, aquellos a los que se nos llama mandilones en muchas ocasiones podemos mostrar que somos los verdaderos hombres.
Día internacional de la mujer. Sí, pero nada cambia porque aun sufre. Hagamos que cada día sea de la mujer, no sólo el 8 de marzo. ¿Es tan complicado? Es día de la mujer, pero hoy se escuchan frases machistas: “Es que está en sus días”, “a la mujer no tienes que entenderla, sólo amarla”, “ni todo el amor ni todo el dinero”, “las viejas no saben manejar”, “detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”, “deja de descansar y atiende a tu marido”.
Les ‘hacemos el favor’ de darles espacio, Somos hipócritas con ellas. Es día de la mujer, pero la tratamos como nuestra; sin embargo, la mujer no es algo que se ponga y se quite, no es siquiera ‘algo’. La mujer es todo. Es madre, esposa, hija, amante, sirvienta, obrera, abogada, cajera, directora, doctora, partera, maestra, policía, bombera, chef y mesera. Es día de la que trabaja igual al hombre ganando menos, que se prepara más que su jefe para sólo servirle café, la que gobierna y entonces se vuelve noticia.
Día de la mujer: de la esposa engañada, la novia golpeada, la hija oprimida, la indígena vendida por una vaca, la sexoservidora y la trabajadora. Día de la mujer violada por el político, la secretaria abusada por mejorar su puesto, la amiga acosada por adicción al sexo, la esposa abandonada por subir de peso.
Hay que escuchar a hombres reírse de la mujer, aun en este día, mofándose de su esposa, haciendo chistes misóginos como si hablaran de mulas, ratas de laboratorio, payasos de circo o comediantes aburridos. Es día de hombres ‘perfectos’ que jamás aceptarán que sus enormes errores les separan de su mujer, esa que a pesar de ser imperfectos, flacos, gordos o feos, nos amó tal cual somos.
Nuestro lenguaje es machista. Zorro equivale a héroe, hombre hábil e inteligente. Zorra es una cualquiera. Perro el mejor amigo del hombre pero ¿perra? Un hombre público es un varón conocido, un líder. Una mujer pública es una prostituta. Estamos educados a usar, abusar, poseer y despreciar a la mujer. Valoramos sus curvas, su habilidad en la cama y su capacidad de aceptar el adulterio. La desechamos por vieja, por gorda, por lista, por ahorrativa y por amarnos tanto que nos espera a su lado.
Es día de la mujer, la feminista. No la que quiere superioridad ante el hombre, si no aquella que busca justamente ser comprendida y respetada para crecer lado a lado. Entonces, es mi día también por que soy un varón feminista; lo es porque me cansé de ser macho, entonces, me convertí en hombre.