¿Dónde están los 7 samuráis cuando se les necesita?

 - by Carlos González

Violencia, narco, elecciones manipuladas, intereses minoritarios sobre necesidades de todos. México está en la lona, no encuentro manera de decirlo mejor. Todavia estaríamos mejor si viéramos a los enemigos de nuestro país llegando de fuera, como otros países hacen, inventándose atacantes extranjeros de piel morena y cabellos rizados; no es justificable, pero al menos tratan de vender a sus pobladores la idea (falsa, ya verán por qué) de que el enemigo viene de fuera.

Nosotros, como dirían los miembros de “La orden del Fenix” en “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”, estamos infiltrados por el enemigo, no sabemos cuanto durarán nuestras protecciones, e incluso, no sabemos si ya cayeron. No sabemos en quien confiar; porque el enemigo sabe nuestros planes, usa nuestras decisiones, trabaja a nuestro lado y en el peor de los casos, callamos porque el miedo nos impide siquiera levantar los ojos.

Recuerdo la historia épica de una aldea de campesinos, sobajada y humillada por unos bandoleros que cada tiempo de cosecha llegaban a quitarles cada grano bien habido dejando al pueblo en hambre, desnudez y enfermedad. Recuerdo a uno de los campesinos, más denigrado que un perro callejero en búsqueda de un Samurái, un héroe que quiera trabajar gratuitamente para ellos o a cambio de grano, porque no tienen dinero para pagarles a los “Samuráis buenos”.

Recuerdo que logran encontrar a uno que dice siempre perder sus batallas, y a 6 guerreros más, quienes conviven con el temor, la ira y los malos hábitos de los campesinos antes de una terrible batalla en la que el pueblo gana y los samurais pierden.

Recuerdo el dicho “un político pobre es un pobre político”, ese que ha formado la idea del mandamás que, como dice la gente, “antes no tenía dinero, y ahora, tiene todo el dinero del mundo”. Recuerdo a Colosio. Recuerdo a Lomas Taurinas. Recuerdo “La Culebra” de “Banda Machos”. Recuerdo a uno que queda como responsable de la muerte que planearon y ejecutaron muchos.

Recuerdo cuando salía por horas a jugar a la calle y el mayor peligro era “el señor del costal”, cuando podía uno recorrer la colonia en bicicleta, cuando los niños no eran tan gordos porque podíamos salir a jugar sin el miedo de morir en el intento.

No podemos hablar, no se debe opinar, no hay que llevarle la contra al que dice “yo voy a cambiar todo”. ¿Contra quien estamos peleando? ¿Contra el crimen organizado, las bandas de narcos y los políticos corruptos? ¿Quienes son los políticos buenos, los policías leales y los militares confiables? Recuerdo promesas; rojas, azules y amarillas. Recuerdo que muchas de esas promesas siguen sin cumplirse.

Recuerdo que en la película de Kurosawa, sólo 7 Samuráis defendieron al pueblo, dónde muchos campesinos murieron, donde entregaron casas, posesiones y convicciones. Los Samuráis no recibieron más grano del pactado o tesoros. Por eso fueron pocos, porque sólo lucharon para hacer justicia y no un buen sueldo.

Hoy ha muerto otro candidato. Ahora buscaba la gubernatura de Tamaulipas. Rodolfo Torre Cantú, del PRI, ha muerto a manos de un convoy armado. No me importa el partido, el caso es que no se ve el final de este pesar en México. Los que prometen defendernos no pueden parar a quienes nos están matando.

Al final de la épica historia de Akira Kurosawa, los campesinos logran sobrevivir y mantener su libertad gracias a la lucha de ellos mismos, organizados, después de enfrentar sus miedos. Los Samuráis pierden la batalla sin embargo. Si realmente quieres hacer justicia nunca puedes ganar; lo pierdes todo.

¿Cómo parar esto en México? ¿Qué tan mal deberá ponerse todo antes de comenzar a mejorar? ¿Qué va a pasar este 4 de julio y después en todos los estados donde habrá elecciones? ¿Hasta cuando estaremos así si temo a los criminales pero también temo a mis defensores?

Recuerdo que yo no tengo “palancas” ni influencia. Recuerdo que me dicen El Samurái y que espero no tenerme que ganar mi apodo muriendo por una sociedad que no lo agradecerá y que no cambiará si no quieren hacerlo por sí mismos.

Dios: ayuda a México, danos la fuerza y el coraje para pelear por nosotros mismos.

Leave a comment