Éxito y prosperidad en la iglesia: ¿Materialismo?

Dirty Sexy Money by BillyWarholSeparándome un poco de las ya clásicas imágenes de telepredicadores anillados y enjoyados pidiendo tocar el monitor (touch the screen!) o haciendo saltar en risas a los que buscan suplir sus necesidades básicas de salud y provisión económica, quiero hacer una pregunta, y me gustaría leer sus respuestas en los comentarios: ¿El éxito laboral y la prosperidad económica son una señal que que Dios nos ha tocado, está con nosotros o respalda nuestra vida? Una más si se me permite: ¿Es la falta de dinero o de un modo de vida sin riesgos económicos un símbolo de mediocridad? (No pecado o separación de Dios, si no de mediocridad?


Dios nos dejó una herencia. Una sola: la salvación. El método para llegar a ella: La muerte de Jesús.

Cristo nos dejó claro que todo lo que sucede en este mundo, a pesar de ser necesario y disfrutable, es sólo algo pasajero y no debe ser nuestra preocupación fundamental.

Sin embargo existen dos tendencias de pensamiento. La primera, muy antigua, proviene de los tiempos en que la iglesia se hallaba presa dentro de los dogmas católicos que enseñaban que la pobreza nos hacía llegar a Dios. Versículos bíblicos mal entendidos, dedicados a enseñarnos acerca de la moderación, la discreción, la humildad y el interés por el prójimo, fueron usados para enseñar que la pobreza es la voluntad de Dios para el que le sirve y busca su salvación. Esto era un medio de represión y de control para mantener a una casta religiosa libre de la competencia de otros que podrían obtener poder y bienes. Los nobles, comerciantes y principalmente líderes religiosos mantenían control en base a lo que anunciaban como “la voz de Dios”, haciendo mala fama a Dios mismo en el camino y creando una idea tonta que permanece hasta ahora: que los pobres van al cielo sólo por no tener dinero.

La otra idea parece ser más reciente: Si somos hijos del rey, debemos vivir como príncipes. Esta deducción entendida del modo humano y paralelo a la cultura consumista de aquellas castas gobernantes de antaño, nos hace entender que si Dios es un Rey rico, somos sus herederos de las mismas riquezas. Si bien existen versículos que parecen fundamentar que es su voluntad que poseamos las mismas riquezas de Él, no necesariamente significan eso.

La biblia enseña que Dios nos da vida y paz para este tiempo y el venidero (entendiendo por venidero lo que hemos de ver al morir), pero con claridad, Dios nos pide no preocuparnos por lo que hemos de vivir, así sea escasez o abundancia. Nos pide seguir a Cristo aun si en el proceso no tenemos nada. ¡Nada! Ese nada significa “Dios, voy a esperar lo que quieras darme, porque creo en ti”.

Sin embargo, no se trata de vivir a expensas de lo que Dios nos de. Él mismo nos creó para trabajar tanto en sus negocios como en los nuestros, para lo cual ha prometido abundancia.

El problema es ¿qué hacemos con esa abundancia cuando la tenemos?

Hace años, este sitio fue formado gracias a la desinteresada colaboración de un par de personas, un empresario y un pastor, ambos de Tehuacán, Puebla, que colaboraron para que diéramos un paso más en nuestro trabajo en la web. De ello, ya se cumplieron 7 años.

El problema es cuando se dan obsequios para ganar el apoyo o la amistad de algunos. Sin embargo dar sin interés es la mejor forma de vivir como Cristo. No se debe descartar el hecho que muchas veces, hacer lo que deseamos, o lo que estamos llamados a hacer implica riesgos a veces extremos y sacrificios que muchas veces no son soportables.

Te sirvo sí y sólo si…

Jesús hizo una interesante propuesta a un joven que quería ir a su lado: “sígueme pero antes deja todo lo que tienes en manos de los pobres”. Jesús no estaba pidiendo que diera todo a una fundación de caridad. Estaba diciendo “deja tu dinero ganado con tu esfuerzo, tu negocio seguro, tu sueldo fijo que te permite tener viajes y pagar colegiaturas en escuelas prestigiadas y dáselo a esos que tú llamas “mediocres” y que no se lo han ganado”. La frase “tendrás tesoro en el cielo” implica que estaremos más interesados por lo que Dios puede darnos. Si hemos dejado todo por Cristo, entonces él es nuestro tesoro.

Dios no quiere que dejemos todo de manera tácita y textual, no al menos en todos los casos (pues a veces sí lo pide) pero sí quiere que aprendamos a no depender de ello. Mucha gente está feliz de lo que tiene por que cree que hace lo que Dios quiere y que confía en Él; por tanto creen que sus riquezas son fruto de sus bendiciones. El problema es que se dejan llevar por una vida consumista y vanidosa. No consideran la grandísima posibilidad de que un día necesiten dejar todo lo que tienen y aprendan a vivir sólo con lo fundamental, y por fundamental no hablo de ropa de marca, si no estrictamente con su vida misma.

Dios no nos hace perfectos o santos por ser pobres. Muchas veces la pobreza es consecuencia del pecado y la disolución (como cuando un hombre deja a su familia desprotegida por el alcohol y la infidelidad) pero también es por malas decisiones o problemas eventuales. Así mismo, hay ricos con un gran corazón que consideran su dinero como un bien temporal que es para sostener a otros y existen ricos que consideran sus riquezas como fruto de sus buenas decisiones, provisión de Dios o suerte y consideran que así deben vivir siempre y aquellos que no viven así son mediocres o hasta impíos.

Las épocas del año que acaban de pasar son ideales para reconocer estas clases de personas. Aun existen los pobres que intentan aparentar riqueza y los ricos que viven en pobreza por ser tacaños y a veces hasta malvados.

¿Y entonces?

Si te preguntas ¿dónde estás? y no te sabes responder, quiero proponerte unas preguntas que te darán más certidumbre:

  • ¿Me siento seguro cuando no tengo problemas para pagar todas las cuentas y si pierdo dinero o me cuesta trabajo pagar mis adeudos pierdo mi tranquilidad?
  • ¿Considero mediocres a aquellos que pasan momentos difíciles cuando sacrifican ganancias para levantar una visión, negocio personal o persona conocida, sólo porque viven con dificultades?
  • ¿Qué pasaría si de la noche a la mañana perdiera todo mi capital activo y pasivo, teniendo que depender de vivir al día?
  • ¿Me gusta vivir al día y considero a los que tienen ahorros o una excelente ganancia financiera unos snobs vanidosos y presumidos?
  • ¿Qué harías si ganaras todo el dinero que no tienes o perdieras cada cosa que posees?

Conozco a una persona que hizo promesas para obtener cierta posición de poder. Esas promesas me beneficiarían a mi, directamente y con abundante riqueza. Sólo tenía que apoyarlo, no haciendo nada malo, sólo apoyarlo. Esas promesas no me habían sido dadas a mi directamente, si no a otro amigo que me estaba “ayudando”. Por no desilusionar a ese amigo, jamás le dije que no confiaba en esas promesas. Hoy, esa persona no cumplió sus promesas, tal como yo esperaba, y mi amigo está molesto y desilusionado.

No tengo dinero más que para lo indispensable, estoy pagando muchas deudas con bastante trabajo y como regalo de reyes mi hija recibió una infección estomacal que la dejó sumamente maltrecha. Las cosas nunca salen como las planeamos, pero aun así es indispensable planear, para no caer en la mediocridad. Sin embargo, debemos estar preparados aun para el fracaso y esperar aprender de ello para un día alcanzar la abundancia económica. La pregunta es ¿qué haré ante el fracaso o el éxito?

12 Comment(s)

  1. Muy buen post!
    Definitivamente es dificil encontrar un punto medio, ya que cuando se tiene “todo” la vista se vuelve limitada y no se ve más allá de las necesidades de uno mismo, incluso uno llega a olvidarse de Dios, y el otro lado también es malo, ya que cuando se vive con poco o aveces “nada” se puede caer en la amargura de “‘¿por que él si y yo no?”.
    Estoy 100 % segura de que lo más importante para Dios no es si vivimos con o sin dinero, con preparación escolar o sin ella… creo que lo que más le importa es nuestra actidud ante la vida, nuestras reacciones ante nuestras propias equivocaciones y cómo solucionar los problemas, el cómo ayudar a los demás (que no es lo mismo, como tú bien lo dijiste, a “comprar a los demás”). Eso es lo más complejo, por que no depende de métodos o sistemas, si no de cada persona, lo cual ya es bastante difícil en si. Dios nos hizo diferentes por un propósito, y en efecto, como tu me lo has dicho sabiamente, no va a poner pruebas enormes a un “recien nacido” o un “débil”, por que simplemente moriría.
    Como sea, con todo y el “regalo de reyes” que tuvo nuestra hijita, con todo y que las cosas no siempre nos salen como queremos, con todo y que sembramos y pareciera que el tiempo de cosecha esta muy lejos, gracias a Dios que nos ha considerado para su obra, creo que con todo lo vivido se que cuando llegue la abundancia sabremos ponerla en su lugar (oro por eso, recuérdame porfavor si llego a olvidarlo)

    Akire | Jan 7, 2008 | Responer

  2. Lo que se me hace curioso es imaginar qué hubiera sucedido si Zabdi no hubiera sido atendida a tiempo; si hubiéramos tenido dinero para comprarle “suficientes juguetes” en reyes, pero esa mañana ella hubiera terminado en el hospital. Tiemblo de pensar lo cerca que estuvo de eso.

    De haber llegado tan terrible destino, hipotéticamente hablando, cualquier juguete hubiera sido tonto. ¡Mi hija sana! Es todo lo que quiero. Sana y feliz. Lo bueno es que confía en Dios y su propia fe, no la mía o tuya, fue probada; y maduró un poco, dándose cuenta que Dios no sólo cumple, si no que a veces nos deja pasar por el “valle de sombras” para aprender a “no tener temor alguno”.

    ¡Gracias por tu comentario preciosa!

    Carlos González | Jan 7, 2008 | Responer

  3. Wow, buena reflexión

    Hijo del Santo | Jan 7, 2008 | Responer

  4. Gracias Hijo del Santo, jeje

    Carlos González | Jan 7, 2008 | Responer

  5. Compartimos algo en común; Somos padres de familia, los pequeños se enferman, doña escasees nos visita debes en cuando (ojo, tratamos de no dejarla que se hospede), deudas por doquier por locos y soñadores, pero la mejor; tenemos la actitud de salir adelante, esa no falta en el paquete.

    Toda una escuela con propósito, para que juntamente con el apóstol Pablo podamos decir;

    No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

    Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
    Filipenses 4:11-12 (RV 1960)

    A esto llamamos un creyente 4×4; todoterreno.

    Rafa y Noelia | Jan 8, 2008 | Responer

  6. Pienso que la bendición de Dios va más allá de lo material y económico y que la prosperidad es tan sólo una añadidura.
    De lo que sí estoy segura es que Dios nos ha llamado ser buenos mayordomos y que es nuestra responsabilidad administrar adecuadamente los recursos que tenemos a nuestro cargo; ya sea el dinero, el tiempo, etc. Si nosotros cumplimos con esa parte, Dios se encargará de multiplicar y alejar la escacez de nuestras vidas.

    Triple | Jan 8, 2008 | Responer

  7. Hola Karen, gracias por la visita:

    El punto, como explico, es que a veces es al revés. A veces, parte de hacer la voluntad de Dios, administrar y obedecer es pensar en la posibilidad de perderlo todo. Incluso, no lo dije en este artículo y lo contaré más tarde, hasta existe la “pobreza voluntaria”. Ejemplos claros son los apóstoles y profetas o mártires de la iglesia histórica y actuales misioneros que con tal de ganar una o dos almas sufren cosas que no cualquiera pasaría… ¡Hay quienes no pueden vivir siquiera sin celular!

    En los negocios pasa igual. Steve Jobs dijo un día en el ‘95: “Estoy convencido que la mitad de lo que separa a los emprendedores con éxito y los que no tienen éxito es la pura perseverancia. Es tan difícil, pones tanto de tu vida en esto, hay momentos tan duros en que la mayoría se da por vencida, no los culpo, es muy difícil y consume gran parte de tu vida. (…) A menos que tengas mucha pasión en lo que haces no vas a sobrevivir, vas a darte por vencido.”

    Igual, yo no culpo a los que buscan “un trabajo seguro”. Yo he dejado oportunidades de “prosperar” aun sin hacer nada malo, sólo trabajando con un buen sueldo, pero lo que estoy diseñado a hacer es esto, con las altas y bajas, con dinero y sin dinero… y no me pienso dar por vencido, igual que muchos otros que toman riesgos parecidos con altos costos. En vacaciones vimos “The Pursuit of Happyness”, con Will Smitt y realmente, realmente, me identifiqué con su papel. Excepto por el hecho de que tenemos casa propia y estamos firmemente unidos los tres en nuestra familia, comprendí muy bien su sacrificio con tal de seguir sus sueños y las alas de su libertad… ¡Además confiando en Dios para ello! Historia real, por cierto. Seguramente ya la vieron.

    Un saludo a toda la familia y aun lamento que no pudiésemos coincidir para tomarnos un cafecín juntos. Ya se dará la oportunidad. Gracias por dejarnos parte de tu conversación por acá.

    Carlos González | Jan 8, 2008 | Responer

  8. Rafa y Noelia:

    Lo importante es soñar, aprender de nuestros errores y nunca ceder; y como dijo Triple, ser buenos administradores. Sin embargo, amar la provisión de Dios es esperar la posibilidad de escaeces incluso. ¡Gracias por identificarse con nosotros!

    Carlos González | Jan 8, 2008 | Responer

  9. Rafa y Noelia: Exacto, mejor ejemplo para este post no pudieron haber dado!! Pablo era de esas pocas personas que han sido llamadas a algo específico y que no le va muy bien que digamos en lo terrenal. También podría mencionar a Job. Definitivamente la vida en Cristo no es fácil, sí, Él nos ayuda, aunque no siempre en lo que queremos, por que eso es lo que nos forja el carácter. No se desanimen ante nada!! Un abrazo.

    Triple: Muy cierto, la bendición de Dios va más allá de lo económico y lo material. Sin embargo, la vida tiene matices. No podemos encajonar a Dios en cuanto a sus planes para cada persona. Ni todos los que sufren escasez es por irresponsabilidad y no todos los que tienen abundancia son buenos mayordomos (los hay quienes ni cristianos son). Todo, tú lo sabes, absolutamente todo tiene un por qué, a Dios no se le escapa ningún detalle en esos matices.
    Un abrazo al jefe, al campeón y la princesa. Queda pendiente el café. ^^

    Samurai: Genial película!!, tal y como lo decía Eleonquenohuelealeón, de que nos iba a hacer llorar… y si, nos hizo llorar. Recuerda bien eso mi queridisimo, seré pesada, rara e incomprensible la mayor parte del tiempo (trato de cambiar, jeje), pero jamás te haría lo que la doña esa le hizo a su maridín. Gracias por confiar en mi, y gracias por aprender de tus errores, sé que Dios te recompensará por ello. Gracias por acompañarme en los momentos difíciles de velar por la salud de la Padawan, gracias de verdad por dar de tu tiempo, gracias por dejarte amolar la espalda con tal de ceder tu cama, mañana esperemos que todo vuelva a la normalidad. Te amo (y es donde tu contestas estilo Han Solo: “Lo sé”)

    Akire | Jan 8, 2008 | Responer

  10. Si bien la prosperidad y la abundancia no son solo cuestiones económicas, el concepto si las incluye. Es decir alguien próspero no solo es alguien que tiene dinero, pero si es póspero lo tendrá.

    Incluso la palabra menciona que Dios quiere que prosperemos en TODO así como prospera nuestra alma. Creo que este versículo nos da justamente la respuesta. a condicionante para prosperar es “así como prospera nuestra alma”. Por lo tanto si el alma no prospera no podemos ser prosperados en lo demás, de allí la respuesta al porqué a veces estamos batallando con el $$ y cn otras cuestiones, nos hace falta hacer prosperar el alma, lo bueno es que Dios es especialista en ello jajaja. Hay esperanza, algún día quizá cuando seamos más obedientes y dóciles a su voz.

    Saludos

    Tuttifrutti | Jan 14, 2008 | Responer

  11. Tittifrutti:

    Saludos. Sin embargo, es como dices, a veces, pues por ejemplo Pablo era más próspero en todas las áreas de su vida emocional, intelectual y espirutual que nosotros y passó por carencias y momentos de abundancia; incluso estuvo preso y pobre mucho tiempo; así mismo los demás discípulos. Por eso mi insistencia en que entendamos que no hay un aley rígida, si no una Voluntad Divina que se va revelando a cada persona según situaciones y planes específicos.

    Carlos González | Jan 14, 2008 | Responer

  12. hola este articulo esta muy interesante y me puso a pensar en que tipo de persona voy hacer cuando trabaje pienso a mi manera que debo tratar de crecer y madurar en mis principios cristianos para no dejarme llevar por cosas vanas que bloqueen mi convivencia esperitual con Dios.

    mayra | Nov 18, 2008 | Responer

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