Audiopoder en iTunes | PEL en Amazon Kindle | Nuestro RSS | Recíbenos en Email

¿Vacíos creativos o conformidad pasiva?

Recientemente pude votar en los Premios Arpa por primera vez, gracias a la oportunidad de ser miembro y las conversaciones que tuve con Mauricio Scott hace poco más de un año. Muchos de mis puntos de vista acerca de la Academia Nacional de la Música y las Artes Cristianas se ha modificado, aunque muchos de mis puntos de vista siguen presentes.

Sin embargo, creo que mi crítica anterior a la Academia no es justa, lo digo precisamente por lo aprendido en estos dos años de consideraciones. Básicamente todo lo puedo centrar en la frase “la academia es una buena idea, la industria musical cristiana sin embargo es algo incontrolable”. Con claridad, creo que lo que no está bien conducido, no es en sí la academia, que sólo organiza un evento planeado para destacar de manera consensada las virtudes de los involucrados en la industria de la música cristiana. Sin embargo, nuestros juicios como cristianos de lo que es destacable son tan diversos como nuestras denominaciones y modos de lectura de la Palabra de Dios.


La Academia premia por votación la técnica principalmente, es decir, la calidad de producción. ¿Quien canta, toca o produce más eficientemente un producto musical? Esa es la cuestión y no si un disco es una bendición espiritual que cumpla con un objetivo ministerial. Desde luego, entonces se premia tanto a ministros como a artistas (y de hecho así se les llama de forma genérica, porque hacen arte, no porque tengan clubes de fans) y al premiar a ambos por estas cuestiones genéricas es complicado encontrar un consenso profundamente unificado. Se premia bajo el criterio de los profesionales que tienen (o tenemos) parte en la industria, de un modo o de otro.

Lamentablemente, de lo que se padece, es de un vacío creativo compulsivo, pero esto no en la academia como decía párrafos antes, si no en la industria musical cristiana.

Calificando en las áreas donde me considero conocedor, me encontré con este problema. Si bien podría no ser un vacío creativo, por lo menos es una conformidad pasiva sofocante.

Lo explico al detalle. Cuando se hace una portada para un disco, prácticamente se llega sólo al común denominador de “armar”, no diseñar, si no ensartar las partes normales de una portada; es decir, el “folletito” que va en el acrílico que asegura el disco… que se vea bonito, con una foto agradable del artista y una tipografía clara que esté de moda. No existe el riesgo porque, debemos reconocer, la gente aun en el medio cristiano escoge productos por su primer apariencia y esta debe ser agradable. Si tratáramos de ser originales, se corre el riesgo de no gustarle a una parte del mercado. ¿Qué tal si se ve muy “carnal” mi diseño? ¿Si me lo critican por parecer muy comercial? ¿Si alguien piensa que tengo mensajes subliminales en mi portada? Además se enfrenta uno al problema de los costos, pues siempre es más barato aceptar un paquete económico de impresión y maquila de CDs que tratar de buscar formas creativas de envolver un disco.

Entonces, el diseño de un disco puede no ser lo suficientemente creativo… si no que de manera pasiva, llega a la conformidad.

Tres de las áreas dónde considero que puedo votar con responsabilidad es el diseño web de artistas o empresas de la industria y la producción de discos infantiles. Lamentablemente dos de esas categorías fueron consideradas sin representación para elección, es decir, que se consideró que no tenían suficientes candidatos para ser justos al elegir. ¿Cómo es posible? Esto significa que los sitios desarrollados para presentar a los artistas son prácticamente nulos, porque se conforman con tener un “My Space” y desde allí recibir visitas, mostrar demos o comunicar su calendario. Entonces, lo prefabricado y común representa a los artistas y ministros cristianos antes que la creatividad y originalidad. Una vez más, es terrible que no se busque ser único.

Las producciones infantiles están según veo, en un hueco de pasividad y vacío. ¿Es que ya se acabaron las historias sosas y tiernas de animalitos que van al cielo (como si fueran personas), donde todo es rosa y no existen complicaciones? ¿Es que ya no se pueden adaptar más canciones congregacionales para que las canten los niños con ritmos “parecidos” a los discos de Hannah Montana y High Scool Musical? Y es que el problema de las producciones infantiles ha sido ese por décadas: o se peca de ñoñés con historias predecibles y bobas o se toma lo ya conocido y exitoso, lo vendedor, y se infantiliza poniendo a niños cantando en coro “los éxitos de tal o cual ministro”, con el pretexto de que es una bendición y de que ellos también cantan esas canciones.

Uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, infaniles quiero decir, es el que simplemente se llamó “16 melodías bíblicas para niños“. Sencillo en su título, pero innovador en todo el contenido. No tratando de copiar a los noventeros MC Hammer o Technotronics, en los finales del siglo pasado, esta producción se abocó estrictamente a que los niños escucharan a Steve Green cantando temas sencillos, juguetones sin ser bobos, con raíces bíblicas y enseñanzas prácticas aplicables a cada escucha. No se necesitó poner a “patitos” a cantar lo que Dios manda a niños.

Pero eso fue hace mucho tiempo. Lamentablemente este año no hubo suficientes proyectos para niños y una razón puede ser la económica, lo cual me ha pesado en carne propia, hablando de +1 [uno positivo] , el disco infantil que tenemos a medio producir y al cual no renuncio aun.

El hecho es que tampoco hubo creatividad en esto. ¿O más bien, nos conformamos con lo que se tiene?

Post to Twitter Twitter Post to Delicious Delicious Post to Facebook Facebook Post to MySpace MySpace Post to Reddit Reddit Post to StumbleUpon Stumble

No hay Trackbacks

You can leave a trackback using this URL: http://www.poderenlinea.com/cristianismo-practico/11-08-2009/vacios-creativos-o-conformidad-pasiva/trackback/

6 Comentarios

  1. Carlos como va? En realidad es un tema de real importancia, si todo esto lo llevamos a nuestra vida. Muchas veces, nosotros o los que vienen detras de nosotros no nos atrevemos a romper cierta forma de ser. Y aunke podemos tener la mayor intencion la “sociedad” te envuelve. La idea es no claudicar y seguir con tu idea o concepto. Pero tal cual lo comentas existe un “peso” social o un margen que te impide romper esa estructura. Por ejemplo me ha tocado trabajar en el diseño de distintos discos, algunos independientes otros de sellos, y por mas que hemos kerido salirnos del eskemita de la foto del cantante, siempre terminamos haciendo lo que para otros, por temor, es lo mejor. Un ejemplo de ello fue la portada de “Enfermo de amor” en donde la portada era totalmente diferente, es mas su portada era lo que quedo como contraportada, Y cual fue la situacion que gatillo el cambio? es ke no salia el cantante. Hubo que modificar la cartula y seguir el “esquema” de todos. Y tristemente asi ha sido muchas veces. Aunque no claudicare en seguir presentando todo lo contrario, y se que llegara el dia en ke estare frente a algo mas nuevo, mucho mas radikal y no del ekipo de siempre lo mismo. Que es donde nuestro trabajo es llevado por decisiones externas o ajenas. Un abrazo y a seguir que esto recien comienza.

    Comentado 12 Agosto 2009 a las 17:58 | Permalink
  2. ¡vacíos pasivos y conformidad pasiva!

    Mientras que no nos asumamos como cristianos en el mundo y en cambio se siga buscando pretender hacer una “cultura” aparte, desconoceremos los vacíos y la conformidad pasiva que nos ha nutrido culturalmente ante y después de nuestra “nueva vida” en Cristo. Que debía ser lo contrario: asumirnos en el mundo, y por cuanto humanos y en pertenencia con los demás, los otros (tan pecadore y arcillosos como nosotros), producir con la valentía y el impulso que da la vida espiritual.

    Nunca ninguna obra artística o creativa se dio por pura “inspiración” o producto de santidad. Se requiere de una sensibilidad, preparación y una sed de lo humano muy profunda, acaso desesperada y valiente, para entonces sí, tener qué dar, qué ofrecer (no tanto por el afan comercial).

    En mi opinión, la creatividad y la “calidad” de lo que hagamos los cristianos en la cultura no va a mejorar con esas lógicas de la “industria” cultural y el “mercado”, sino todo lo contrario.

    Saludos, estimado Samurai. Tu artículo me pareció muy interesante.

    Comentado 16 Agosto 2009 a las 17:42 | Permalink
  3. uhh debo mejorar el uso del tag para poner negritas…sorry, sorry!

    Comentado 16 Agosto 2009 a las 17:42 | Permalink
  4. Gracias Carolina, buen complemento tu comentario, corregí tus negritas también, jejeje.

    Comentado 16 Agosto 2009 a las 18:19 | Permalink
  5. Es una autentica paradoja mi estimado, aveces el diseñador o crativo si tiene en mente algo diferente pero el cliente pide otra cosa y al cliente lo que pida.

    Un amigo ha echo varias portadas para libros cristianos pero siempre este limitado por lo que el cliente pide, asi mismo ha echo posters para eventos que terminan en lo de siempre debido a lo que comentan arriva, el entorno nos vigila.

    Comentado 17 Agosto 2009 a las 12:50 | Permalink
  6. Mientras se siga espiritualizando todo lo destinado al mercado cristiano y se le quite la etiqueta de arte (porque así suena menos efectivo y da desconfianza) nos vamos a quedar viendo la “repetición de la repetidera”, artistas hechos en serie, manufacturados al gusto de los consumidores cristianos y sin ningún riesgo a la creatividad. Es terrible que ni siquiera musicalmente haya innovación ¿cuándo fue la última vez que un artista “cristiano” propuso un género musical? (o hizo algo que no haya sido un éxito antes en “el mundo”) Los casos son contados y casi milagrosos

    Comentado 28 Octubre 2009 a las 11:34 | Permalink

Escribe un Comentario

Tu e-mail nunca será compartido. Los campos requeridos están marcados *

*
*