Generación antiniños
May 13, 2008 a las 10:45 am por Carlos González |Pasé de rápido por el blog de Karen Durán o Triple, a quien conozco desde que ella tenÃa 14 años y yo era un inadaptado de 16 sin remedio ni cordura (ahora sólo me falta la cordura) y me encontré con una interesante observación y estadÃsticas, que me gustarÃa complementar. Léanlo si quieren tener el trasfondo completo. Siempre siento que nos falta -a todos - autoridad suficiente para hablar de los hijos, yo que tengo casi 20 años de trabajo con niños y reto con bastante regularidad las opiniones de Dobson (como buen adolescente ministerial) me siento medio inutil a veces incluso. Nadie es experto en ello y sólo me limito a hacerlo cuando me toca en radio, periódico o conferencias… casi no lo hago en blogs desde que quitamos el blog de GuÃame, mismo que en su tiempo restauraremos según el plan que tenemos proyectado, después del lanzamiento de [+1] uno positivo.
Pego tal cual lo que publiqué como comentario en su blog y lo podrás leer después del salto:
Chispas, a ver si no hago ruido, pero he estado dándole vueltas a esto, desde mucho antes de leer este post. Parece que repito, pero no.
Pienso: Esta es la generación antiniños.
Se les enseña a los niños miles de cosas que no se les debe de enseñar y no se les enseña lo que sà deben de aprender.
No se les enseña a pasar por pobreza, se les dice que es una cosa que Dios no permite y que es mala. No se les enseña a recibir negativas, no se les enseña a correr riesgos. Se les enseña el impecable orden, la imperdonable falla, la absoluta responsabilidad.
No se les enseña a que a veces, incluso seguido no es tan malo dejar huellas de lodo sobre algo que se llame Carolina Herrera, que matrimonio es perdonar tanto como ser perdonado y no sólo momentos de gozo y regocijo sin fin.
Se les enseña seguridad, se les enseña absoluto control y se disfraza de amor y protección. Se les da lo que no tuvimos y lo que nuestros padres se esforzaron por darnos.
No se les enseña a conformarse con lo que todos tienen cuando podemos darles lo que queremos darles porque creemos que es lo mejor.
Se les enseña a que ellos cambiarán el mundo pero no los enseñamos a cambiar ellos.
No se enseña balance, ni libertad medida, ni responsabilidad insofocante.
Buscamos becas, no para pagar menos, si no para que se esfuercen más. Buscamos actividades extracurriculares para que explote sus miles de talentos y no estén ociosos. Les enseñamos a escribir desde los 3 años, aunque en otros casos digamos que es incorrecto y decimos que es porque los nuestros son especiales y ya querÃan hacerlo, natación desde el parto ¿si puedes pagarlo porqué no si es lo ideal?, computación e idiomas y todo ello porque nos sorprende su capacidad de absorber lo que esté a su alcance. Eso o cosas parecidas.
Se les enseña que “Dragon Ball” es malo porque se usa violencia pero vemos deportes violentos como toros, foot ball americano o box y los compartimos con ellos. Se enseña tolerancia con palabras intolerantes y congruencia con hechos incongruentes.
Nos olvidamos de que al fin y al cabo, no es el más preparado, ni el que habla más idiomas, ni el que va a la mejor escuela, ni el más adaptado, ni el que inició antes quien tiene éxito en la vida.
Las niñas bonitas de la prepa a veces terminan de edecanes vendiendo celulares. Los niños monos de la secundaria terminan a veces como taxistas. No es que sea malo, es que no era lo que se esperaba. El mundo es controlado por los nerds que los populares golpeaban a la salida mientras los que abusan de su fuerza, son despedidos por insuficientes.
Ese es el mundo cuando ellos crecen.
Steve Jobs no terminó la escuela, Bill Gates se acaba de graduar hace poco, la empresa más poderosa del mundo actual es conducida por dos egresados de universidad que iniciaron su negocio con una computadora armada con legos en el dormitorio de su universidad pública.
Todos quieren un iPod, todos usan Windows, todos usamos Google. Liderazgo, es influencia.
Es decir, todos nos emparejamos y al final, es la seguridad, la creatividad, la capacidad de seguir riesgos, oponerse a lo establecido y la capacidad de romper lo armónico lo que se convierte en éxito. Al final, los que siguen siendo niños a sus 25 o 40 años son los que contratan y despiden a los que se esfuerzan desde pequeños con una infancia vivida por los padres o planeada desde los recuerdos de nuestras propias memorias.
Después de muchos años de dedicarme a los niños, radio, presnsa, blogs y conferencias puedo decir que vivimos en una generación antiniños.
¿Cómo no van a tener miedo a los asaltos si somos asaltables? ¿Cómo no tendrán miedo a los imprevistos si nos preocupamos de más?
Si todos fuéramos más como Tom Sawyer y menos como Becky, si pudiéramos vivir bajo un árbol, pescando y resolviendo lo importante, como Huckleberry Finn, mientras viene y planeamos con un conocimiento real de la existencia palpable en lugar de seguir los planes de nuestros padres. Si pudiera pasar eso con nuestros hijos… wow, crecerÃan, madurarÃan pero seguirÃan siendo niños, sin miedo a los riesgos, a la muerte, a perecer en el intento.
Dios libre a nuestros hijos de ser como nosotros, aunque se parecen tanto.
No se trata de crear anárquicos seres de extrema izquierda, opuestos a todo lo establecido, si no personas seguras, que reten todo y comprueben su liderazgo por ellos mismos.
Me gustó tanto la catarsis que la voy a postear ahora mismo en PoderEnLÃnea.com.
Gracias a Dios por los blogs, ese es el poder de la conversación global.
Saludos y perdón por el ruido.
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May 14th, 2008 a las 9:15
Dios libre a nuestros hijos de ser como nosotros, aunque se parecen tanto… y nosotros tambien algo a nuestros padres… pero que bueno poder aprender de otros, que con sus buenos ejemplos nos ensenan. Como padres seguiremos aprendiendo, y en mi caso lamentablemente he aprendido equivocandome, pero Dios me ha ensenado a amar y no a comparar, a pedir perdon y no creer tener todas las respuestas, ademas aprendi que con los hijos no sabes todo lo que pensabas que sabias y las formulas de los libros no siempre son tan faciles de aplicar como las matematicas.
Podemos ser padres rebeldes en el buen sentido de la palabra, y como dices ser personas seguras, que retemos todo y comprobemos nuestro liderazgo por nosotros mismos, asi sera excelente que nuestros hijos se parezcan a nosotros no?
Saludos!!!! excelente post!!
May 14th, 2008 a las 20:34
Jenny:
Aprender es una virtud, pero tenemos que ser sinceros, al menos en lo que corresponde a este post: nuestra generación se está equivocando en cómo educar a nuestros hijos.
Desgraciadamente, muchas personas se dan su taco hablando de cómo educar a los hijos, pero no lo saben… sabemos de hecho.
Un claro ejemplo es la cantidad de veces que escucho o leo a padres decir que tienen ojos en la espalda para hacer notar a sus hijos que los tienen bien cuidados, y a la vez la terrible proporción de hijos que están seguros de que los tales ojos no existen, porque los padres no tienen idea de lo que hacen.
Gracias por la visita, el comentario y la retroalimentación.
May 15th, 2008 a las 13:27
Muy cierto eso que dices de “los ojos”, la frase la escuche tannntas veces aun en mi propia familia y hoy mi mamá reconoce que hay muchas cosas que desconoció y que seguro desconoce acerca de nosotras.
Lo peor es cuando un padre o una madre da por hecho que conoce a sus hijos, al grado de creer que hace “lo mejor para ellos”, que cree que lo que les regala es lo que más les gusta, creyendo que lo que estudian o hacen por las tardes es lo que más les gusta.
Mas feo todavia cuando les exigen perfección a sus hijos cuando ellos en su papel de padre con autoridad, aminoran el daño que puede provocar una “mentirita piadosa” dicha a la ligera.
Más bien, quiero pensar que son los hijos los que tienen ojos en todas partes, y que sin que nos demas cuenta ven cada movimiento en falso que hacemos, no para echarnoslo en cara, sino para verificiar nuestra congruencia con lo que les exigimos nosotros a ellos (jajaja, hace un par de dÃas la padawan me regañó por rascarme un piquete… y tenia toda la razón! yo le digo que no se rasque por que se infecta, no puedo enojarme por que ella me diga lo que ve mal en mi… y estoy segura que ve gravisimos defectos en mi y aun asi me ama)
No podemos pensar en la educación a los hijos mientras nosotros los padres no volvamos a educarnos… y eso implica el romper paradigmas y esquemas que por años hemos creido que son los correctos.
Muy buen post… más por que te conozco y veo que eres una persona que acepta que se equivoca y que no pide perfección cuando sabe que no la da. Antes bien, haces un esfuerzo por cambiar y en base a ello enseñas.
May 15th, 2008 a las 13:30
Ah, además, no creo que haga ruido… mas bien el ruido se hace en la cabeza de la gente que prefiere el “cómodo silencio” y por eso el más mÃnimo silbidito lo perciben como “ruido”.
Un abrazo felicitatorio hoy en tu dia del Sensei, Maistro’, Mairo’, Profe!!!
May 19th, 2008 a las 9:17
Estoy de acuerdo con este tema sobre los niños, además pienso que muchos padres se dejan influenciar por lo que ven en los demás, y la envidia es uno de los males que los hace actuar de manera irracional. Debemos cambiar nuestra manera de vivir, ser más realistas, ya que no vivimos en una isla, por lo tanto no estamos aislados de las otras personas; tratemos de vivir de manera positiva en comunidad. Estos mensajes, como el leido son importantes para compartir. Saludos.