Fuera de todo supuesto, no fueron protestas, ni el Subcomandante Marcos, ni robo de boletas lo que ha impedido que algunos emitan su voto. Parece que una tremenda granizada ha hecho que en el Estado de México y algunas delegaciones del D.F. se cierren casillas desde hace treinta minutos y a cuarenta y cinco de terminar. ¿Quién va a salir de su casa a votar con el riesgo de perder, literalmente, la cabeza?
Aun así, se espera que sea superado el 60% de afluencia a la votación. Soy el primer sorprendido, segundo más bien, pues el primero fue el presidente del IFE, Isidro Cisneros. (El Universal).