Fiabilidad y convencimiento no es lo mismo, menos en los medios.
By Carlos González on Aug 22, 2006 in Poder en Linea
Uno de los blogs que siempre leo, con mucha atención debo añadir, es el de Joel Calleiro, Después del domingo. Hoy en mi página de inicio personalizada en google, encuentro el encabezado “Blogs, plagios y mentiras” y rapidamente me fui a leer de que trataba. Como siempre una hábil redacción con ideas concretas y sinceridad pujante, de esa que cambia la perspectiva para bien.
El tema posteado (excelente como siempre) da información de un artículo donde se cuestiona la facilidad con que se crean mitos en la web, además de los riesgos que implica la copia ilegal de contenidos. Estoy de acuerdo con casi todo lo expuesto (más del 99%), sin embargo, creo que aun debemos considerar otros puntos extras, dado que pienso que la fuente del tema, José Carlos García R. publicó el artículo que Joel leyó en una revista impresa (Conexión).
Yo vengo de una escuela tradicional en cuanto a la publicación: catálogos, artículos y gráficos impresos, radio y televisión difundido por ondas gracias a antenas aereas. Yo visité con bastante regularidad los estudios de la XEW (La voz de la América Latina, desde México) cuando era niño y creci jugando a que era locutor de radio mientras escuchaba toda su programación. Sin embargo es inegable que aunque los medios tradicionales son ya menos fiables (aunque se vean y escuchen convincentes) seguirán siendo usados por mucho más tiempo, y hasta que la internet se los coma y terminen haciendo una sola cosa en un futuro lejano pero alcanzable.
El punto a tratar es precísamente lo último que señalo en el párrafo anterior: fiabilidad y convencimiento.
Los medios tradicionales pueden tener mucha credibilidad, dado que vemos tangiblemente la información impresa, o apreciamos los gestos (perfectamente estudiados) del comentarista de noticias (ya no hay verdaderos reporteros, o casi no, dado que ahora responden a la imagen de marcas de empresas de comunicación y no al bien social o a la verdad, de hecho ¿alguna vez los hubo?).
Sin embargo, los medios tradicionales responden a diversos elementos: un mercado, patrocinios, lealtad a su propia marca, a las familias de los dueños y a consignas políticas y religiosas.
La televisión en México, por ejemplo, que es tan vista en toda América, llena de matices de “realidad” (simulada incluso) a la espectante sociedad. No sólo nos influencían los anuncios comerciales, si no los ambientes programados por las productoras.
Ejemplos claros son las al menos tres simulaciones de capturas de narcotraficantes o secuestradores hechos por Televisa y TV Azteca, pasadas por reales y hechas en conjunto a las autoridades; las ediciones adulteradas de notas exclusivas, la transmisión de escenas de notas rojas entre corte y corte para crear espectación y ganar raiting, la linea religiosa claramente “catolico-ocultista” que se sigue y que cierra espacios a otras “iglesias” aun en espacios de paga, los usos políticos que se dan (como el caso de TV Azteca cuando invadió ilegalmente al canal 40 para quedarse con sus instalaciones y se trató de justificar haciéndolo ver como algo apegado a derecho y hasta heróico) o la fingida enseñanza de valores en campañas que hacen pensar que son confiables (¿Tienes valor o te vale? de Televisa), pero que seguramente jamás podrían avalar con ejemplos reales de vida.
Escritores como Elena Poniatowska, que se jactan de pertenecer a un nucleo de intelectuales libre pensadores, de izquierda social y de pensamiento liberal, son víctimas de sus propios juegos de pensamiento, que bañados por sus ámplios conocimientos, pierden el sentido y quedan en imaginerias con buena intención pero escasa conciencia. ¿Cómo puede una princesa polaca, aristócrata aun en México y en edad avanzada ser defensora de causas sociales de pobres y desprotegidos, defensora del aborto y de gobiernos populistas si no hay manera de que haya una verdadera identificación actual? No dudo de su sinceridad, pero no me parece una opción confiable. A mi, quiza no a los demás, sirva de ejemplo, digo una vez más, se ve convincente, pero no es fiable.
¿Qué intento decir antes de caer en mis propias divagaciones? Que no importa si parecen confiables las fuentes, no necesariamente lo son y deben ser probadas.
Aquí incluso más de tres veces hemos cuestionado fuentes “noticiosas cristianas” que no son si no medios llenos de rumores. Nada es noticia hasta que se confirma, mientras, aunque lo demos por hecho y si sólo está apegado a nuestro punto de vista y a la ignorancia, es rumor, tendencia, idea personal o conocimiento no verificado.
Joel Calleiro da buenos consejos para encontrar información fiable, sacados del mismo articulo que leyó: Corroborar datos en sitios oficiales, en libros y en otros sitios. Sin embargo un sitio oficial no dará voz a ideas contrarias, que podrian ser las correctas; un libro podría no estar actualizado (o ser falso incluso, como el libro “seducción subliminal”, que tanto citan los cristianos que hacen estudios sobre esta materia pero que es un libro con datos falseados y basado en teorías erroneas).
En la blogosfera no “ombliguista” hay ciertas reglas no escritas acerca de la fiabilidad, yo trato de enumerarlas pues pienso que las pongo en práctica:
1. Un blog no es autoridad en un tema, sólo depende del punto de vista del autor y este puede ser experto, pero eso no lo hace confiable. Debemos cuestionar para poder verificar y entonces creer.
2. Siempre se debe de dar pie a répilca, pues de ella aprendemos y filtramos datos falsos.
3. La información más confiable es la más verificada. Ejemplo: La Wikipedia, es un proyecto no lucrativo, lbre y construido por todo el que sabe de un tema. Su información es fiable tanto como la misma enciclopedia británica. Así mismo, muchos expertos en ciertos temas no son necesariamente personas en la nómina de una universidad, pero que sí igualan en conocimientos a muchos catedráticos. Aun así la Wikipedia ha sufrido desmanes de parte de personas sin beneficio y hasta políticos y empresarios de la web molestos con sus biografias e historias.
4. Podemos creer más en testigos presenciales, en primeras fuentes y en audios y videos no editados que en segundas y terceras fuentes, agencias de noticias y testigos con afiliación social, política o religiosa. Cuando sean nuestra fuente, debemos de citarlos y deslindarnos con ello de sus puntos de vista.
5. Al tomar información no se debe solo cortar y pegar. Se debe citar, por tanto dar pie a indicar quienes son los autores y colocar una liga a la fuente original, dando crédito o deslindándonos de opiniones que no son nuestras.
6. La verdad se sustenta a sí misma y es comprobable aun por quienes no comparten una opinión, pues la verdad es universal. Por tanto, son hechos citables. Lo demás son perspectivas y percepciones.
7. Toda investigación debe ser exhaustiva y no comprometida con tendencias de ningún tipo, ya que asi pierde credibilidad aunque parezca confiable.
8. Debemos proteger nuestros contenidos para poder defender su autoría y responsabilizarnos de ellos. Las licencias de Creative Commons son igual de efectivas que el Copyright a la hora de defender nuestros trabajos y dan libertad a que otros los usen y/o modifiquen segun lo permitamos. Eso genera confianza y libertad.
9. Una forma en que podemos creer en una fuente oficial es cuando dan libertad de debate y réplica; así mismo cuando se acepta la corrección y se complementa la información. Mientras sólo es una fuente de información probable.
10. Leer el punto uno y repetir la lista.
Siendo así, cuidadosos, acabaremos con esas cosas que creemos sólo porque “nos llegaron en un email de alguien confiable”, o porque “nos lo contó un pastor que no miente” (hasta los pastores confiables desconocen muchos temas y hablan según su propio criterio) o porque “lo dijo la tele”.
Por cierto, ya va siendo hora de que escriba algo de nueva cuenta a cerca de los “Programas de realidad simulada” o Reality Shows. ¿Esos serán verdad, plagio o mentira?
Felicidades de nuevo Joel por tu genial Blog.



Gracias Carlos. Me alegra que te sirvió de inspiración pues has agregado mucho valor al tema, viéndolo desde otro ángulo y señalando otros aspectos que lo completan.
Bendiciones,
Joel Calleiro | Aug 24, 2006 | Responer